Movistar y Vodafone se proclaman reyes de la fibra ante Orange, aunque con matices

A pocos días de iniciarse la primavera, Movistar y Vodafone han declarado su amor de forma pública. El operador azul dará acceso a su red de fibra a los rojos, tanto en las zonas reguladas por la CNMC, como las liberalizadas. Aunque surgen dos incógnitas inmediatas: qué pasará con Orange; y si Vodafone ofrecerá a sus clientes el mismo servicio que Telefónica a los suyos.

Y es que los dos operadores se han cansado de esperar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que todavía está resolviendo cómo configurar la regulación definitiva en el mercado de la banda ancha. Sobre todo en lo que se refiere al precio de alquiler de las redes. De este modo, los dos han llegado a un acuerdo mediante el cual Vodafone podrá acceder a la red de fibra de Movistar.

Lo importante en el asunto es que dicho acuerdo se ejecutará en todos los lugares de España donde el operador azul tenga desplegada su fibra. Es decir, tanto en los 66 municipios donde la CNMC estableció por ley que no hacía falta compartir por ser lugares competitivos; como el resto del territorio (65% de la población) donde Movistar sí tenía la obligación de abrir su infraestructura a la competencia.

De forma pública, ambos operadores han mostrado su satisfacción sobre el acuerdo alcanzado. No en vano, para Telefónica supone poder amortizar por adelantado parte de su inversión, dado que se trata de un compromiso a cinco años. En cuanto a Vodafone, le permite no tener que desplegar fibra en algunos puntos de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla, puesto que podrá acceder a la red de Movistar, y así ellos se centrarán en desplegar en otros regiones.

Pero tras este acuerdo, del que no ha trascendido el componente económico, se encuentran diversos factores dignos de análisis. Por un lado si realmente se trata de algo tan ventajoso para Vodafone y sus clientes; y por otra parte, en qué situación queda Orange.

Vodafone al volumen de Movistar

El acuerdo alcanzado entre los dos operadores será por volumen, y no por clientes como podría darse el caso cuando la CNMC termine de aprobar su regulación. Esto significa que el acuerdo será previo para dar acceso a cada cliente. Por lo tanto dará lo mismo si son muchos o pocos clientes, el cargo corresponde a Vodafone y ya se habrá pagado.

Así, lo que ha hecho la filial británica ha sido ponerse la tirita antes del dolor de cabeza que podría suponer el regulador (o no). Quizá, una vez que estuviera la norma, hubieran salido ganando, pero ha decidido arriesgarse e, incluso, pagar un pecio sin el que saca una verdadera ventaja competitiva (o no). El pensamiento ha podido ser que más vale un mal acuerdo comercial previo que una buena regulación posterior. Lo único claro es que será mucho más rápido, dado que en cuestión de semanas podrá estar sobre la red de su competidor.

¿Dará toda la velocidad Vodafone a sus clientes?

Ambos operadores han confirmado a SABEMOS que el acceso a la red de Telefónica será completo. Es decir, que Vodafone podrá ofrecer a sus clientes lo mismo que Movistar ofrece a los suyos. Donde puedan ser 100 Mb/s serán 100 Mb/s, y donde sean 500 Mb/s, serán 500.

Ahora bien, esto no significa que, finalmente, Vodafone decida comercializar estas velocidades. Actualmente, cuando ya hay parte de la regulación mayorista de banda ancha que está aprobada, el operador rojo no ofrece siempre la misma velocidad sobre las red de Telefónica, que éstos a sus clientes. Como contó SABEMOS hace unos meses, en muchos casos dicha velocidad está limitada a 50 Mb/s sin que haya ningún motivo para hacerlo, salvo el puramente comercial y técnico.

Tras este acuerdo, al ser por volumen, en principio Vodafone no tendría problemas para llevar a sus clientes la misma velocidad de fibra que ofrezca Movistar a los suyos. Pero en la letra pequeña sobre la parte técnica de la instalación y su coste estará la respuesta.

¿Y dónde queda Orange?

Lo mismo vale para MásMóvil. Los dos operadores acaban de recibir un pequeño mazazo. Al menos estratégico. Orange estaba acelerando al máximo su despliegue de fibra. Quería ganar ese pulso a Vodafone lo antes posible, una vez que le ha superado en ingresos. Pero esto, por el momento, es un paso atrás.

Cabe recordar que Orange y MásMóvil podrán negociar de igual manera con Movistar, dado que la CNMC nunca permitiría que esto no se llevase a cabo. Lo que sucede es que ahora, como le ha pasado a Vodafone, tendrá que ser una negociación directa (y por volumen), y aquí puede ser menos ventajoso que la normativa que podría poner el regulador.

En este contexto, el que parece salir ganando a todas luces es Movistar. Bien es cierto que introduce a un rival en una zona geográfica donde no estaba obligado. Pero al menos sabe que amortiza su red. Así, puede seguir desplegando en otras regiones donde puede estar solo y, aunque también deberá abrir su red, será el primero en llegar y hacer negocio.

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