Radiografía de los coches eléctricos comunales de Madrid

Car2Go, el vicio de los coches de usar y tirar

En el videojuego Grand Theft Auto, moverse por la ciudad es relativamente fácil. Coges cualquier coche que se te ponga por delante, lo llevas donde te da la real gana, lo aparcas y te olvidas de él. Ya robarás otro. Pues bien, el servicio Car2Go, que funciona desde hace aproximadamente un mes en Madrid, te permite hacer lo más parecido posible dentro de la legalidad y de forma sostenible. Probamos a fondo el servicio durante un día saturado por la contaminación, y éstas son las conclusiones. No todas buenas.

Todo comienza en San Bernardo 35, el emplazamiento donde nos citan para dar de alta la aplicación, en el marco de un plan de comunicación para influencers que ha organizado la compañía a través de la agencia MarvelCrowd. Se ofrecen a pagarnos 50 euros a cambio de un par de tuits en los que expliquemos las bondades del servicio. Nosotros les pedimos que nos metan los 50 euros en la cuenta para poder probarlo de forma exhaustiva y transmitir a los lectores de SABEMOS una semblanza clara de lo que vamos a encontrarnos. Les dejamos claro, por supuesto, que reseñaremos cualquier dificultad o fallo que encontremos en el servicio. No ponen pegas, así que nos ponemos manos a la obra.

La clave de Car2Go está en la aplicación para el smartphone, que se puede descargar de forma gratuita en cualquiera de las principales tiendas de aplicaciones, incluida la de Windows Phone. En la almendra central de la M30 la compañía tiene sueltos 350 coches eléctricos, y la aplicación te ayuda a reservar el más cercano a través de un mapa en el que te muestra su paradero, o una lista por orden de proximidad. Indica también el nivel de carga de cada vehículo. Una vez que eliges el coche, incluso te puede crear una ruta a pie de Google Maps para que llegues lo antes posible.

Como si fuera un Gremlin nuevecito, me dan varias instrucciones muy claras:

  • Hay que dejarlo de vuelta en cualquier zona azul, zona verde, pero no en zonas de carga y descarga, vados, paradas de taxi o aparcamientos de minusválidos. 
  • Se puede circular y aparcar en las áreas de prioridad residencial (APR)
  • Puedes circular fuera de la M30, pero no dejar el coche fuera de la M30. También es importante saber que la autonomía es de menos de 100 kilómetros y que tenemos que soltar el carro antes de que baje del 20% de batería para que se lo puedan llevar a la base. Eso limita la distancia que puedes recorrer con garantías, pero los centros comerciales de las afueras están perfectamente a tu alcance. Si bajas del umbral máximo de batería, la cosa comenzará a pitar a lo bestia, hasta el punto de obligarte a aparcar si no quieres volverte loco.
  • El servicio tiene seguro a todo riesgo, pero con una franquicia de 500 euros. Eso implica que ésa es tu responsabilidad máxima en caso de accidente, pero no nos saben explicar cuál es la política con respecto a los golpes pequeños. Asumimos, a priori, que los pequeños arañazos y problemas de pasar todo el día rodando o aparcados en la calle corren de cuenta de la empresa. (Actualización: un representante de la empresa, a través de Twitter, nos ha confirmado este punto y nos ha informado que no se intentará cobrar roces ni bollos, si bien el servicio de atención al cliente es deliberadamente opaco en sus comunicaciones oficiales)

Una ventaja del servicio es que, una vez que escoges el coche, tienes media hora para comenzar a utilizarlo. Tiempo de sobra, por lo que hemos podido ver. Un dato curioso: no hay muchos coches disponibles cerca de San Bernardo, tras constatar que tu carné de conducir está en regla. «Hay un agujero en esta zona porque por aquí se aparca muy mal», nos indica una de las amables dependientas del centro de altas. Pero el primer coche que cogeremos no está tan lejos. Concretamente, en la calle de Hortaleza, a unos doce minutos caminando. 

Recorremos dicho trayecto y nos encontramos con el vehículo, un pequeño Smart eléctrico, cerrado a cal y canto. Al llegar, pulsamos el botón de «comenzar recorrido» en la aplicación, que permite desbloquear el vehículo. Tarda algo menos de un minuto en abrirse. La pantalla principal del vehículo nos pide el número PIN que escogimos al darnos de alta, y una vez que lo insertamos comienza nuestra aventura y se pone en marcha el contador: 19 céntimos por minuto. Puedes estar una hora circulando por 11,4 euros. Si tienes cualquier duda, hay un botón para llamar a la base y preguntar lo que gustes. También hay una guía muy sencilla de puesta en marcha. Si no eres imbécil, te empezarás a manejar cómodamente en un periquete.

La pantalla te pide que avises si antes de entrar en el coche has visto algún daño en el exterior o en el interior. Hemos visto un pequeño rayón en el parachoques trasero, pero nos aparece como ya notificado, así que nos quedamos tranquilos. 

Para los usuarios que nunca han cogido un coche eléctrico y automático, es una experiencia curiosa, pero no tardas nada en acostumbrarte. Sólo despista el concepto de que, una vez pongas el coche en modo «conducción», si no tienes el freno echado se pone a andar. 

Nuestro primer recorrido transcurre con total normalidad. Recorremos la distancia que hay desde Hortaleza hasta Castelló 24 si novedades que reseñar. Una vez que quitas la llave y la dejas en el receptáculo que hay junto a la pantalla, el coche te avisa de que tienes unos segundos para salir, en los que más te vale comprobar que no tes has dejado nada.

Segundo trayecto

En nuestro segundo trayecto, horas después, encontramos un coche a cien metros de la redacción, en la calle de Hermosilla. Conducimos hasta un restaurante situado en el norte de la ciudad, tardamos 21 minutos y nos cobran 3,99€. En taxi el mismo trayecto son 12€ exactos. Tres veces menos, pero conduces tú. 

Como ya estamos más sueltos con eso de no tener que utilizar el embrague, empezamos a juguetear con la pantalla. Puedes escoger bastantes emisoras presintonizadas. Ojo a las luces si estás acostumbrado al encendido automático: son manuales.

Empiezan los problemas

Quizá sea porque al estar activado el protocolo anticontaminación hay más gente jugando con el servicio, pero a lo largo del día se colapsan los servidores de Car2Go y el servicio no está disponible. Un buen detalle: a través de la cuenta de Twitter de @car2goES reconocer en problema y cuando se resuelve, nos lo notifican…

Así que finalmente podemos volver a ponernos en marcha. Cambiamos el recorrido para volver a la redacción y cogemos la M30, que está ligeramente congestionada. Llegamos al barrio y aparcamos sin problemas (recordemos que es un día especial en el que hay mucho más sitio disponible de lo habitual). Y ahí nos topamos con el mayor problema hasta ahora: el coche no nos quiere dejar bajar.

Nos dice que no hay conectividad y que cambiemos de sitio. Pues no, oigan, hemos cumplido las reglas y el gremlin está seco y muerto de hambre. Así que llamamos al servicio de atención al cliente. Después de un par de intentos de reiniciar, envían una señal al coche para resetear el vehículo y lo dejan esperando a que llegue alguien de la flota para terminar de apañarlo. Perdemos unos 15 minutos con el proceso, pero las operadoras son muy amables y nos los recortan. Probablemente incluso nos descuentan de más, y son realmente comprensivas y agradables.

Nuestra única duda después del primer día es si merece la pena seguir teniendo coche para circular por Madrid. Si el servicio crece en número de usuarios y coches, hay que reconocer que es una forma muy premium y ecológica de manejarse por la ciudad sin dejarse un dineral en zona azul y verde. Sin gastar en gasolina, reparaciones, zona de residentes y otras zarandajas. Por supuesto, las multas te las comes tú, pues la compañía puede identificar perfectamente quién ha conducido el coche en cada momento. Pero la sensación de ir usando y tirando los coches es realmente genial. Y la cara que se le pone a los transeúntes cuando te ven activarlo con la aplicación, impagable. Por no hablar de una opción de lo más interesante: Coges el coche, te topas con un atascazo, lo dejas «tirado» en cualquier zona azul o verde y te coges el metro. Ahora es posible.

¿Vosotros habéis probado Car2Go? ¿Habéis tenido problemas? ¿Os encanta? Por favor, no dejéis de comentarlo a través de los comentarios o en nuestra cuenta de Twitter

 

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